jueves, mayo 24, 2007

EL MONSTRUO DETRÁS DE LA OREJA

En la vida uno tiene que vivir observando todo lo que le rodea. Observar a las personas y su modus vivendus, para mí cada día que pasa, es una sorpresa.

Es una sorpresa cuando hay entes que te dicen que debes ser humilde, y no lo son. Cuando te discriminan y te niegan una ayuda por el solo hecho de ser estudiante de la UASD.

Es lamentable que existan este tipo de personas tan PREJUICIADOS. Para mí dentro de mi labor, es muy importante conocer las dos caras de la moneda. Conocer el disfraz oculto, conocer sus pensamientos mezquinos y corruptos. Ver Cuando se presentan, como el ser mas sublime delante de la gente, como ellos se vanaglorian al hablar de sí mismos, siendo unos monstruos.

Me da cólera al ver encargados de dar ayudas, vía fundaciones x, que no quieren apoyar o ayudar a quienes lo necesitan, en este caso estudiantes de la UASD, porque a él o ellos no le da la regalada gana de auxiliarlos porque son de la UASD y no de una universidad privada.

Es por eso que mi país como nación no avanza hacia la cima. Por este tipo de personas y otras más, mi país va en picada.

Y yo me pregunto:
¿cómo está la conciencia de este tipo de “personas”?

miércoles, mayo 23, 2007

CARENTE SOLIDARIDAD

Salimos a la calle agradeciéndole a una fuerza espiritual, tenernos con vida en esta ruleta tan efímera. Pero cuando tenemos la gracia de tener los pies sobre la tierra, a veces se nos sube, y no la bilirrubina, el pique, la rabia, la impotencia a la cabeza y al corazón por uno no poderse defender y ayudar a alguien.

Me he encontrado casos en la calle de personas que han sido atropelladas, baleadas y apuñaleadas, y las personas, muchas de ellas, tienen el deseo de ayudar pero el miedo los abate. Tienen aprensión a ser cuestionados y llevados a la cárcel, por el solo hecho de solidarizarse con el caso. Tienen recelo, de que al momento de entrar a una persona mal herida al carro, se le muera en el mismo y sean enjuiciados como si fueran homicidas o asesinos de su prójimo; pero no solo eso, muchos tienen miedo de detenerse a ayudar a una victima, porque los delincuentes se hacen pasar por una persona mal herida, solo con el objetivo de atracar. Y yo me pregunto, ¿en que país vivimos?

El colmo de los colmos, es que yo estaba dentro de una guagua y el cobrador me cobró demás, y yo exigiendo mis tres pesos restantes, en todo mi derecho, nadie dijo nada. Pero me defendí como pude y me dieron mis tres pesos. Yo podía dejarlo así, pero era un abuso lo que el cobrador estaba haciendo conmigo, y quien sabe a quienes más. Los sindicalistas, los médicos, profesores, empresarios se unen para reclamar sus derechos, pero los ciudadanos no unimos voces para ayudarnos a nosotros mismos. ¡Que pena me da mi país!

Ya son pocos los que aparecen para darle un espaldarazo a un enfermo, un plato de arroz en navidad a un necesitado, colaborar con su comunidad. Cada día más, por culpa de las leyes y el mal sistema, perdemos la sensibilidad y solidaridad por el prójimo, convirtiéndonos en entes más frívolos.

Pero no los culpo, no hay autoridad que vele por nuestros derechos y nos defiendan como ciudadanos. El sistema de vida en que vivimos es para el más paciente o el más valiente.

TIENDA POR DEPARTAMENTOS

Se levantó bien temprano un domingo en la mañana, puesto que su mejor amigo lo pasaría a buscar, para llevarlo a la tienda por departamentos más grande y económica del país. Argenis, su amigo, le aconsejó que fuera con la ropa más cómoda y refrescante que tuviera, así que Luís optó por ponerse un pantalón corto camuflajehado, una camisilla y como jevito al fin, no se olvidó de sus chancletas reef, que hacía una semana que las había comprado.

Llegó su amigo y rápidamente caminaron hasta la parada del autobús, que los llevaría a la tan mencionada tienda. Luís emocionado por conocer el lugar, no le dio importancia a los empujones y mal olores que habían dentro de la guagua, solo se preocupó por no caerse del vehiculo, ya que estaba en la orilla del mismo. Ya pasadas las diez de la mañana, llegaron a la parada de la tienda, en donde Luís se sorprendió por la magnitud del lugar. No había palabras en su boca ni emoción alguna que describiera ese momento, el cual era su primera vez.

Luís, aún atónito, seguía los pasos de Argenis, ya que éste conocía bien el lugar. Había mucha gente, todo tipo de personas, que para ellos caminar tenían que seguir una fila. Era imposible ver una sola una cosa, puesto que todo estaba a la vista. Desde zapatos en todas sus variedades, jeans, camisas, ropas íntimas, bultos, maletas, perfumes, aceite para blanquear ollas, electrodomésticos, CDS y DVD con las últimas películas que todavía no han llegado al país, etc. Lo más atractivo de todo esto es que no se incluyen los impuestos (ITBIS) y hasta se puede regatear.

Llevaban media hora caminando entre la gente. El calor los sofocaba junto al hediondo olor a cloaca, mientras ellos vislumbraban toda la variedad de artículos nuevos y usados, baratos y medio caros que se vendían en la tienda.
Luís le preguntó a su amigo, si había cafetería. Y éste le contestó: ¡loco, tu’ta en la pulga!, ¿qué tu quieres?, mira la fritura allí, mira el pica pollo allá, o mejor tu quieres un plato de yuca con espaguetis. Luís, sorprendido y con expresión de asco, opta por lo que mejor conoce, unas empanadas de “jamón y queso”.

Mientras Luís se disponía a comprarse unos tenis nuevos, hubo un corre corre, era la gente cayéndole atrás a un atracador que le había llevado la cartera a una mujer. Luís se asustó, el vendedor continuó con la venta y Argenis regateándole al vendedor el precio de los tenis. Finalmente salieron con sus fundas negras llenas de artículos de la tienda por departamentos y Luís, molesto con sus chancletas nuevas en las manos, ya que en corre corre del ladrón se la pisaron y despegaron, se fue surtido de películas de estreno pirateadas, zapatos y jeans de marca, planeando un discurso mental de que había ido a ACRÓPOLIS de compras

Y es que en la pulga hay de todo y pasa de todo.

martes, mayo 01, 2007

POLITICA MARGINADA

Algunos dicen, como el representante de la ONU en el país, de que uno no puede odiar la política, pero yo si la odio. La odio por su mala estructuración y la odio más, cuando está dentro de una universidad supuestamente “autónoma”. Quien haya dicho de que en la UASD todo está bien y que no hay política, creo que esa persona está en la luna o no es dominicano.

Cómo es posible de que por intereses políticos los estudiantes de comunicación, teniendo proyectos rentables, no puedan utilizar los medios tecnologicos dentro de una estacion de radio y television, de que muchos de los estudiantes tengan que buscársela como topos dentro de la tierra para conseguir una pequeña oportunidad en los medios de comunicación, de que nuestros representantes no representen al estudiantado y solo representen sus intereses y la de los políticos. No se ustedes, pero yo estoy harta de esta vaina.

Estoy harta de que los 365 días del año solo hablemos de política, estoy harta de que los estudiantes de comunicación no encontremos vías de acceso a los medios de comunicación, estoy harta del maldito sistema uasdiano, estoy cansada de escuchar promesas que no se cumplen, estoy cansada de los problemas entre el director del departamento de comunicación con algunos profesores. Y si tuviera más oportunidad y, otro medio donde me puediera desahogar, ante estas y otras barbaridades dominicanas, las dijera. Pero no los quiero aburrir.

Lo malo de todo es que con su política narcisista han sembrado el terror entre los estudiantes, los cuales quieren exponer sus inquietudes y no pueden por temor a represarías de directores, que solo quieren que los vanaglorien, pero les molesta que les digan la verdad en su cara. Y si se lo dices ya eres su enemigo, siendo todo lo contrario.

Lamentablemente, y casi con las lágrimas en los ojos, no puedo decir que hay progreso, si todavía tenemos la reversa puesta.

MALDITA POLITICA...